Arturo Sotto y sus Boccaccerías habaneras_# Cuba

Es posible asegurar que el filme Boccaccerías habaneras (2013) dará mucho de qué hablar luego de su estreno en el XXXV Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano (FINCL); no solo por su nacionalidad sino porque su director, el cubano Arturo Sotto, nunca pasa desapercibido. Polémico, filosófico ―y hasta hipercrítico, dirían algunos―, este realizador presentará al público su “hija” más joven luego de seis años sin estrenar una obra.

 Como indica el título, Boccaccerías… es una adaptación muy personal ―habanera― del también guionista. Según ha comentado el realizador, inicialmente este proyecto formaba parte de uno mayor, compuesto por tres cuentos basados en el célebre Decamerón (Giovanni Boccaccio,1351).

 De aquella génesis se desprendió el filme Se vende (2012), de Jorge Perugorría, quien finalmente no se apropió del texto mencionado, aunque mantuvo el espíritu de la idea primigenia, al decir de Sotto. Pasado un tiempo, el autor de Amor vertical (1997)decidió emprender la aventura de adaptar dos fragmentos del Decamerónque despertaron su interés: El arcón del médicoy Tercería involuntaria. Más que una adaptación cinematográfica, su intención fue recrear el origen de esas historias y conformar un universo con nuevos personajes, peripecias y conflictos.

Ha trascendido que Sotto incursiona por vez primera en el género comedia con este largometraje de ficción. Al respecto, el director comentó a nuestro Portal: “Normalmente la crítica ha considerado como comedias las películas que he hecho, pero en realidad han sido dramas que provocan risas. Por primera vez sí me he planteado escribir una comedia con los elementos propios del género. La intención es ofrecer un espectáculo cinematográfico que dé gusto, placer. No es buscar la sonrisa, la risa o el humor, con una visión muy crítica de la realidad, como ha sido en otras películas. Es usar la realidad para reflexionar, a partir de la propia sonrisa. El acento está más en las situaciones, en los sucesos, en las peripecias de las historias, que en la realidad como escenario global de la película”.

 Finalmente, el resultado es un filme compuesto por tres relatos que convergen en el cuarto de un escritor que sufre una crisis de imaginación y paga por la calidad de las historias que vienen a contarle. Los personajes que asisten al recinto lo hacen por las razones más disímiles, pero lo que garantiza la cinta, según su sinopsis, es el descubrimiento de hechos singulares, llenos de sensualidad, desenfado e irreverencia.

La cinta reúne a actores noveles y grandes figuras de la actuación cubana. Así, veremos rostros bastante conocidos como los de Luis Alberto García, Omar Franco y Mario Guerra, junto a los jóvenes Raúl Lora y Yaddier Fernández, entre otros. Al respecto, el director asegura que no distingue entre noveles y consagrados cuando trabaja con ellos en el set, sino que intenta sacar lo mejor de cada uno.

 “Es un elenco grande porque son tres cuentos y no quería repetir ningún actor. A diferencia de otras películas que tienen una estructura de cuentos, Boccaccerías… no está pensada con actores o con personajes que cruzan de una historia a otra. En este caso, los cuentos son unidades dramáticas en sí mismas que empiezan y concluyen con un elenco diferente en cada uno de ellos”, ha dicho Sotto.

 Sobre la estética del filme, adelanta que cada una de las historias tiene un planteamiento diferenciado de cámara, sonido y puesta en escena, sin que ello viole la coherencia de la obra. “Los tres cuentos son muy diferentes, tanto a nivel sonoro como a nivel fotográfico”.

Para la realización de su largometraje, se hizo acompañar por Alejandro Pérez (dirección de fotografía), Francisco Álvarez (dirección de producción), Carlos Urdanivia (dirección de arte), Andrés Levin (música), Diego Figueroa (sonido), Vladimir Cuenca (diseño de vestuario) y Alejandro Valera (edición), entre otros.

 Boccaccerías habaneras está financiada por el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) y COTTOS, “una empresa asentada en Cuba y República Dominicana que invirtió en tecnología y espera diversificar su objeto social. Sin su aporte hubiera sido muy difícil encarar la producción. No obstante, debo comentar que muchas veces hablamos sobre la necesidad de participación extranjera para realizar nuestras películas, y la experiencia me dice que si eliminamos la burocracia que nos roe en las formas de hacer el cine institucional, no estaríamos obligados a recurrir, inevitablemente, a los acuerdos de coproducción”, concluye Sotto.

(Tomado de http://www.cubacine.cult.cu/noticias/%C2%BB-arturo-sotto-y-sus-boccaccer%C3%ADas-habaneras)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s