LA EXCEPCIÓN DE LA REGLA

A través de la historia y desde que el mundo es mundo; el hombre ha visto a la mujer como el eslabón débil de la raza humana. Hace siglos, solo teníamos el deber de ser buenas esposas y dominar las artes domésticas. Muchas culturas daban un trato a la mujer más como objeto que como ser vivo. Por ejemplo del año 100 a.c. y por varios siglos después a las mujeres que no podían tener hijos se les apedreaba hasta matarlas. En el siglo XII se creía que las mujeres que tenían hombros prominentes y caderas diminutas eran buenas para tener hijos, y eran buscadas como objeto de colección por la aristocracia masculina; sin hablar de la famosa casa de brujas llevada a cabo por la iglesia que cobró la vida a miles de mujeres.

Trasladémonos a tiempos mas actuales, donde también habría tela por donde cortar, más dedicaré este artículo a enaltecer la figura de la mujer en el mundo pues creo que nos queda mucho camino aún.

Cada regla tiene su excepción, y Cuba en este tema es un ejemplo – diría yo – indiscutible.

Mis raíces no me perdonarían si no hablo de aquellas mujeres que dan la veracidad histórica a mis palabras.

Hablo de Mariana Grajales, de Amalia, de Tania Betancourt, de Celia, de Melva, de Teté Puebla, de Haydee Santamaría, de mi eterna presidenta de la FMC Vilma Espín, de las madres de los cubanos muertos en guerras internacionalistas, de las doctoras que dejan a sus hijos en Cuba para ir a sanar a los hijos de otros pueblos.

Nos recuerdan que el deber está por delante de cualquier otro sentimiento, que la valentía también puede ser engendrada de un corazón femenino, y que la mujer cubana rompe todos los esquemas que se tienen ideados mundialmente para las féminas. En mi país, no se concibe una mujer que no esté en la misma posición en la que pueda estar un hombre; que no ponga su cuerpo para resguardar a su hijo de las balas; que no porte un fusil y que lo cargue con el mismo coraje que un hombre; que la silencien; que la ofendan y no responda con la fuerza de un tsunami. Que no sepa ir a la par de su tiempo y de su proceso revolucionario.

Por todo esto, las mujeres cubanas decimos orgullosamente:

¡Que somos la excepción de la regla!

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s